martes, 19 de febrero de 2013

LA EXPERIENCIA DE MONTAR UN RESTAURANTE


Como ya sabéis el pasado domingo 17 de febrero participamos por primera vez en el Restaurant Day, un evento culinario de origen finlandés cuya filosofía es que cualquiera, sólo por un día, puede montar su propio restaurante, ya sea en su casa, en un local, en un parque o en la calle, con sus correspondientes permisos. Son lo que se llama "restaurantes pop-up", que aparecen y desaparecen en un solo día. 



Nos apuntamos a la iniciativa con la ilusión de vivir y experimentar la experiencia de tener nuestro propio restaurante y poder ofrecer algunos de nuestros platos estrella a conocidos y extraños, y ver cómo nos desenvolvíamos en este "mundillo" de la restauración muy nuevo para nosotros, ya que ninguno del equipo nos dedicamos ni nos hemos dedicado a ello profesionalmente, solamente por afición. 

Hemos trabajado duro toda la semana para que todo estuviera a punto para el domingo, hemos sido cocineros, camareros, decoradores, fotógrafos, community managers... podemos decir que hemos disfrutado cada minuto preparando el evento hasta que por fin el domingo pudimos compartirlo con todos vosotros. 

Muchos amigos, conocidos y no tan conocidos se acercaron a degustar nuestras tapas. Cada vez que sonaba el timbre sentíamos como mariposas en el estómago, una mezcla de alegría, nervios y dudas sobre quién será, si estaremos a la altura de las expectativas, si les gustará, si se irán contentos... estas dudas son naturales cuando hay comensales con paladares muy exigentes y el domingo los hubo.

Desde que llegó el primer grupo a las 12:30h hasta la última parejita que llegó sobre las 21h fue un no parar de servir tapas y vinos, sobre todo al mediodía, el momento de máxima afluencia, pasaron alrededor de 60 personas. Tuvimos suerte porque todo el mundo pudo comer sentado sin esperas y todo sucedió de manera fluida y natural. Podemos estar agradecidos porque no hubo ningún percance extraño ni situación indeseada. Sí que nos hubiera gustado hacer más fotos y vídeos durante el momento de mayor apogeo, y mantener informada a la gente que no pudo venir o a los que nos seguían por las redes sociales desde la distancia, pero nos fue imposible porque estábamos todo el equipo a tope. 

Estamos encantados porque todas las críticas fueron muy positivas, incluso nos ofrecieron varios sitios para próximos Restaurant Days, qué más podemos pedir. Estamos contentos y felices por habernos arriesgado con esta iniciativa, ahora podemos decir que sabemos "un poco" de qué va esto de tener nuestro propio restaurante. Además es algo que "engancha", ya que se trata de hacer feliz a la gente aunque sea por un momento, en este caso a través del paladar y dando el mejor servicio que podemos ofrecer. Creo que ya somos adictos al Restaurant Day, ya estamos pensando en el próximo.

Todo esto no hubiera sido posible sin todos aquellos que han participado, tanto amigos como extraños (que desde ese día han dejado de serlo), tanto los que asistieron personalmente como los que desde la distancia nos han mostrado su apoyo. A todos, GRACIAS por haber contribuido a hacer realidad nuestro sueño por un día.